El
Reino de Dios (Jesús es el Rey)
(Lucas 1:31-33) El Ángel le
dijo a María:
Y
ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS.
Este
será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el
trono de David su padre (su antepasado).
y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su
reino no tendrá fin.
(2 Samuel 7:12-13) Dios le dijo al Rey David: No se refería
a Salomón porque dijo que ya para ese entonces David ya habría muerto.
Y
cuando tus días sean cumplidos, y duermas con tus padres, yo levantaré después
de ti a uno de tu linaje, el cual procederá de tus entrañas, y afirmaré su
reino.
El
edificará casa a mi nombre, y yo afirmaré para siempre el trono de su reino.
(2 Samuel 7:14)
Yo le
seré a él padre, y él me será a mí hijo.
(2 Samuel 7:16)
Y será
afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu
trono será estable eternamente. (En su descendiente El Rey Jesús,
Dios hecho hombre)
(Hechos 1:3) Después de resucitar Jesús habló principalmente del
Reino de Dios.
a
quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas
indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca
del Reino de Dios.
(Hechos 1:6-8)
Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo:
Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo?
Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo:
Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo?
Les
dijo:
No os toca a vosotros saber los tiempos o las ocasiones que el Padre puso en su sola potestad;
No os toca a vosotros saber los tiempos o las ocasiones que el Padre puso en su sola potestad;
pero
recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me
seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la
tierra.
Primero
debemos predicar en todo el mundo y luego vendrá el Reino visible de Jesús para
reinar en Jerusalén.
(Romanos 11:25-26)
Hermanos,
quiero que sepan este designio secreto de Dios, para que no presuman de sabios:
los israelitas se han endurecido en parte, pero solo hasta que hayan entrado
todos los que no son de Israel.
Cuando
esto suceda, todo Israel alcanzará la salvación, pues la Escritura dice:
"El
libertador vendrá de Sión (Jerusalén) y apartará de Jacob la maldad.
(Lucas 21:24)
Caerán a filo de espada y
se les llevará cautivos a todas las naciones. Los gentiles pisotearán a Jerusalén, hasta que se cumplan los tiempos señalados
para ellos.
(Lucas 21:31)
Así
también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el
Reino de Dios.
(Marcos 11:9-10) Los judíos del tiempo de Jesús sabían estas cosas.
Y los
que iban delante y los que venían detrás daban voces, diciendo: ¡Hosanna!
¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!
¡Bendito
el Reino de nuestro padre David que viene! ¡Hosanna en las alturas!
(Marcos 15:43)
José
de Arimatea, miembro noble del concilio, que también esperaba el reino de
Dios, vino y entró osadamente a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús.
(Hechos 17:7) Los Cristianos hablaban del Rey Jesús.
a los
cuales Jasón ha recibido; y todos éstos contravienen los decretos de César, diciendo
que hay otro rey, Jesús.
(Daniel 6:26) En el Antiguo
Testamento ya se hablaba de estas cosas. (El Rey Darío)
De
parte mía es puesta esta ordenanza: Que en todo el dominio de mi reino todos
teman y tiemblen ante la presencia del Dios de Daniel;
porque él es el Dios viviente y permanece por todos los siglos, y su reino
no será jamás destruido, y su dominio perdurará hasta el fin.
(Daniel 7:13-14)
Miraba
yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como
un hijo de hombre, (Jesús) que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse
delante de él.
Y le
fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y
lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su
reino uno que no será destruido.
(Daniel 7:18)
Después
recibirán el reino los santos del Altísimo, y poseerán el reino hasta el
siglo, eternamente y para siempre.
(Daniel 7:22)
hasta
que vino el Anciano de días, y se dio el juicio a los santos del Altísimo; y
llegó el tiempo, y los santos recibieron el reino. (Jesús es el Rey de los
santos)
(Daniel 7:27)
y que
el reino, y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea
dado al pueblo de los
santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le
servirán y obedecerán.
(Apocalipsis 5:9-10)
y cantaban
un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos;
porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo
linaje y lengua y pueblo y nación;
y nos
has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos
sobre la tierra.
(Apocalipsis 22:5)
No
habrá allí más noche; y no tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz del
sol, porque Dios el Señor los iluminará; y reinarán por los siglos
de los siglos.
(Apocalipsis 17:14) Todos los que rechacen a Jesús y a su
autoridad…
Pelearán
contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de
reyes; (Nosotros) y los que están con él son llamados y elegidos y fieles.
(Apocalipsis 19:16)
Y en
su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR
DE SEÑORES.
(Mateo 3:1-2)
En
aquellos días vino Juan el Bautista
predicando en el desierto de Judea,
y
diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.
(Marcos 1:14-15)
Después que Juan
fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de
Dios, diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado;
arrepentíos, y creed en el evangelio.
(Mateo 4:23)
Y
recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y
predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda
dolencia en el pueblo.
(Mateo 5:19)
De
manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y
así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos;
mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino
de los cielos.
(Mateo 6:10) Jesús nos enseñó que oremos así:
Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como
en el cielo, así también en la tierra.
(Mateo 6:33)
Por
lo tanto, pongan toda su atención en el reino de los cielos y en hacer lo
que es justo ante Dios, y recibirán también todas estas cosas.
(Mateo 6:33)
Mas
buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os
serán añadidas.
(Mateo 7:21)
No
todo el que me dice: Señor, Señor, entrará
en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que
está en los cielos.
(Mateo 9:35)
Recorría
Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando
el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.
(Mateo 10:7-8)
Vayan y anuncien que el reino de los
cielos se ha acercado. (Y demuéstrenlo así):
Sanen
a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien de su enfermedad a los
leprosos y expulsen a los demonios. Ustedes
recibieron gratis este poder; no cobren tampoco por emplearlo. (Debemos emplear el poder que ya nos ha sido dado a
favor de las personas.
(Mateo 11:11) Porque ahora el Rey vive en cada uno de sus hijos.
De
cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino
de los cielos, mayor es que él.
(Mateo 12:26)
Y si
Satanás echa fuera a Satanás, contra sí mismo está dividido; ¿cómo, pues,
permanecerá su reino? (Es el reino de las tinieblas)
(Mateo 12:28)
Pero si yo por el Espíritu de Dios echo
fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el Reino de Dios.
(Mateo 13:11)
El
respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os
es dado saber los misterios del Reino de los cielos; mas a ellos no les es
dado.
(Mateo 13:43)
Entonces
los justos resplandecerán como el sol en el Reino de su Padre.
(Mateo 16:28)
De
cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la
muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino.
(Lucas 23:42-43) El ladrón de la cruz creía que Jesús era el Rey
que iba a resucitar y venir a reinar.
Y
dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.
Entonces
Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.
(Mateo 23:13-14)
Mas
¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos
delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que
están entrando.
(Mateo 16:19) Jesús le dijo a Pedro al reconocer que Jesús era el
Mesías-Rey:
Te
daré las llaves del reino de los cielos; lo que tú ates aquí en la
tierra, también quedará atado en el cielo, y lo que tú desates aquí en la
tierra, también quedará desatado en el cielo.
(Mateo 18:18) (Esto es para todos los hijos de Dios)
De
cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y
todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.
(Mateo 24:14)
Y será predicado este evangelio del reino
en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el
fin.
(Mateo 25:34)
Entonces
el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros
desde la fundación del mundo.
(Mateo 26:29)
Y os
digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en
que lo beba nuevo con vosotros en el Reino de mi Padre.
(Marcos 9:47) Hay 2 lugares eternos por eso debemos quitar de
nuestro camino y de nuestras vidas todo lo que nos impida llegar al cielo.
Y si
tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo; mejor te es entrar en el Reino de Dios
con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado al infierno (Esto no es literal).
(Lucas 4:43)
Pero
él les dijo: Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio
del reino de Dios; porque para esto he sido enviado.
(Lucas 8:1)
Aconteció
después, que Jesús iba por todas las ciudades y aldeas, predicando y anunciando
el evangelio del reino de Dios, y los doce con él,
(Lucas 9:1-2)
Habiendo
reunido a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los
demonios, y para sanar enfermedades.
Y los envió a predicar el reino de Dios,
y a sanar a los enfermos.
(Lucas 9:11)
Y
cuando la gente lo supo, le siguió; y él les recibió, y les hablaba del reino de Dios, y sanaba a los que necesitaban ser
curados.
(Lucas 9:27)
Pero
os digo en verdad, que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la
muerte hasta que vean el reino de Dios.
(Lucas 9:60)
Jesús
le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el Reino de Dios.
(Lucas 10:9)
y
sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: Se ha acercado a vosotros
el reino de Dios.
(Lucas 10:11)
Aun
el polvo de vuestra ciudad, que se ha pegado a nuestros pies, lo sacudimos contra
vosotros. Pero esto sabed, que el reino de Dios se ha acercado a vosotros.
(Lucas 16:16)
La
ley y los profetas eran hasta Juan; desde
entonces el reino de Dios es anunciado, y todos se esfuerzan por entrar en
él.
(Lucas 17:20-21)
Preguntado
por los fariseos, cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió y dijo:
El reino de Dios no vendrá con advertencia,
ni
dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el reino de Dios está entre vosotros.
(Lucas 21:31)
Así
también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el
reino de Dios.
(Lucas 22:29-30)
Yo,
pues, os asigno un reino, como mi Padre me lo asignó a mí,
para
que comáis y bebáis a mi mesa en mi reino, y os sentéis en tronos juzgando a
las doce tribus de Israel.
(Juan
3:3)
Respondió
Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo,
no puede ver el reino de Dios.
(Juan 3:5)
Respondió
Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del
Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.
(Juan 3:7)
No te
maravilles de que te dije: Os es
necesario nacer de nuevo.
(Hechos 8:12)Los discípulos de Jesús predicaban el Reino de Dios.
Pero
cuando creyeron a Felipe, que anunciaba
el evangelio del Reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban
hombres y mujeres.
(Hechos 19:8)
Y
entrando Pablo en la sinagoga, habló con denuedo por espacio de tres meses, discutiendo y persuadiendo acerca del reino
de Dios.
(Hechos 20:25)
Y
ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros, entre quienes he pasado predicando el reino de Dios, verá
más mi rostro.
(Hechos 28:23)
Y
habiéndole señalado un día, vinieron a él muchos a la posada, a los cuales les declaraba y les testificaba el Reino de Dios desde
la mañana hasta la tarde, persuadiéndoles acerca de Jesús, tanto por la ley de
Moisés como por los profetas.
(Hechos 28:31)
predicando el reino de Dios y enseñando
acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento.
(1 Corintios 6:9-11)
¿No sabéis que los injustos no heredarán el Reino
de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras,
ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,
ni
los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los
estafadores, heredarán el reino de Dios.
Y esto
erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya
habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de
nuestro Dios.
(Gálatas 5:21)
envidias,
homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las
cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el Reino de Dios.
(Efesios 5:5)
Porque
sabéis esto, que ningún fornicario,
o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene
herencia en el Reino de Cristo y de Dios.
(Colosenses 1:13)
¡Ya estamos en el Reino eterno de Dios aunque por ahora para las personas es invisible!
el cual nos ha librado de la
potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo,
(Colosenses 4:11)
y
Jesús, llamado Justo; que son los únicos de la circuncisión (Judíos-cristianos)
que me ayudan en el reino de Dios, y han sido para mí un consuelo.
(1 Tesalonicenses 2:12)
y os
encargábamos que anduvieseis como es digno de Dios, que os llamó a su Reino y gloria.
(2 Timoteo 4:1)
Te
encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a
los muertos en su manifestación y en su Reino, (Cuando Jesús venga a la tierra
a Reinar)
(Hebreos 12:28) Los verdaderos cristianos ya estamos en el Reino de
Dios.
Así que, recibiendo nosotros un reino
inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a
Dios agradándole con temor y reverencia;
(Santiago 2:5)
Hermanos
míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean
ricos en fe y herederos del reino que ha
prometido a los que le aman?
(Apocalipsis 11:15)
El
séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de
nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará
por los siglos de los siglos.
(Hechos 26:18) Jesús le dijo a
Pablo que lo enviaba…
para que abras sus ojos, para que se
conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a
Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y
herencia entre los santificados.
(Filipenses 3:20)
Mas
nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador,
al Señor Jesucristo;
(Efesios 2:19)
Así
que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y
miembros de la familia de Dios,
(Hechos 10:38) El Reino de Dios prevalece sobre el del diablo.
cómo
Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste
anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque
Dios estaba con él.
Juan 14:12) También
nosotros podemos hacer esas obras y aún mayores.
De
cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las
hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.
(Juan 14:13-14)
Y
todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea
glorificado en el Hijo.
Si
algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.
(Zacarías 9:9)
Alégrate
mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey
vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un
pollino hijo de asna.
(Mateo 21:5)
Decid
a la hija de Sion:
He
aquí, tu Rey viene a ti,
Manso,
y sentado sobre una asna,
Sobre
un pollino, hijo de animal de carga.
(Mateo 21:9)
Y la
gente que iba delante y la que iba detrás aclamaba, diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David!
¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!
(Lucas 19:37-38)
Cuando
llegaban ya cerca de la bajada del monte de los Olivos, toda la multitud de los
discípulos, gozándose, comenzó a alabar a Dios a grandes voces por todas las
maravillas que habían visto,
diciendo:
¡Bendito el rey que viene en el nombre del Señor; paz en el cielo, y gloria en
las alturas!
(Daniel 9:26) El profeta
Daniel lo mismo que el profeta
Isaías en el Capítulo 53 enseñaron que el Mesías moriría y resucitaría.
Y
después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por
sí;
(Juan 12:16)
Estas
cosas no las entendieron sus discípulos al principio; pero cuando Jesús fue
glorificado, entonces se acordaron de que estas cosas estaban escritas acerca
de él, y de que se las habían hecho.
(Efesios 1:16-23)
no
ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis
oraciones,
para
que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de
sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de
vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha
llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y
cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos,
según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo,
resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares
celestiales,
sobre
todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se
nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; y sometió todas las
cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la
cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.
(Juan 1:18) Jesús es
Dios y el Rey del universo. Creemos en Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu
santo.
Nadie
ha visto jamás a Dios; el Hijo único, que es Dios y que vive en íntima comunión
con el Padre, es quien nos lo hadado a conocer.
(Juan 14:8-9)
Felipe
le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta.
Jesús
le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con
vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al
Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?
(Filipenses 2:8-11)
y
estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente
hasta la muerte, y muerte de cruz.
Por lo cual Dios también le exaltó hasta
lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de
Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y
debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para
gloria de Dios Padre.
(Colosenses 1:15-22) La palabra de Dios dice de Jesús:
El es
la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.
Porque
en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay
en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean
principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.
Y él
es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten; y él es la
cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de
entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia; por cuanto agradó al
Padre que en él habitase toda plenitud,
y por
medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra
como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.
Y a
vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra
mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado en su cuerpo de carne,
por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles
delante de él.
POR FAVOR DELE GRACIAS A JESÚS POR LO QUE HA
HECHO POR USTED.
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